Mostrando entradas con la etiqueta Hermes Trimegisto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hermes Trimegisto. Mostrar todas las entradas

II. Principio de Correspondencia


" Como es arriba es abajo,
como es abajo es arriba " El Kybalion

Este principio incorpora la verdad
de que hay siempre una correspondencia
entre las leyes y los fenómenos
de los diversos planos de existencia y vida.

El viejo anxioma hermético corría 
en estas palabras:

" Como es arriba es abajo,
como es abajo es arriba "

Y la captación de este principio
da uno de los medios de solucionar
muchas oscuras paradojas
y secretos escondidos de la Naturaleza.

Hay planos más allá de nuestro conocimiento,
pero cuando les aplicamos 
el principio de correspondencia
somos capaces de entender mucho que 
de otro modo
nos habría sido incognoscible.

Este principio es de aplicación y manifestación
universal, en los diversos planos
del universo material, metal y espiritual;
es una ley universal.

Los antiguos hermetistas consideran
este principio como uno de los más importantes
instrumentos mentales
por el que el hombre era capaz
de atisbar a un lado de los obstáculos
que ocultan lo desconocido a la vista.

Su uso incluso rasgaba el velo de Isis
hasta el punto de que podía verse
un vislumbre en la cara de la diosa.

Igual que un conocimiento de 
los principios de la Geometría
capacita al hombre para  medir
soles distantes y sus movimientos,
mientras está sentado en su observatorio,
así un conocimiento del principio
de correspondencia
capacita al hombre para
razonar inteligentemente desde
lo conocido hasta lo desconocido.

Estudiando a la mónada,
entiende al arcángel.

I. Principio de Mentalismo

" El todo es mente;
el universo en mental "

El Kybalion

Este principio incorpora la verdad de que
"todo es mente".

Explica que EL TODO
(que es la realidad substancial que subyace
a todas las manifestaciones 
y apariencias externas que conocemos
bajo los términos de
"el universo material",
"el fenómeno de la vida",
"materia", "energía"
y en breve, todo lo que es evidente
a nuestros sentidos materiales)
es ESPÍRITU, que en sí mismo es
INCOGNOCIBLE e INDEFINIBLE, 
pero que puede ser considerado y concebido
como una MENTE UNIVERSAL,
INFINITA Y VIVIENTE.

Explica también que todo el mundo
o unidad fenomenal es simplemente
una creación mental del TODO,
sujeto a las leyes de las cosas creadas,
y que el universo como conjunto,
y en sus partes o unidades,
tiene su existencia en la mente del TODO,
en cuya mente
"vivimos, nos movemos,
y tenemos nuestro ser".

Este principio, estableciendo
la naturaleza mental del universo,
explica fácilmente
todos los variados fenómenos mentales
y psíquicos que ocupan una porción
tan grande de atención pública,
y que, sin tal explicación, son
incomprensibles y desafían
el tratamiento científico.

Una comprensión de este gran principio
hermético de mentalismo
capacita al individuo
para captar fácilmente las leyes
del universo mental, y para
aplicar las mismas a su bienestar y avance.

El estudiante hermético
es capacitado a aplicar inteligentemente
las grandes leyes mentales,
en vez de usarlas de una manera fortuita.

Con la llave maestra en su posesión,
el estudiante puede abrir las muchas
puertas del templo mental y psíquico
del conocimiento, y entrar al mismo
libre e inteligentemente.

Este principio explica
la verdadera naturaleza de "energía",
"poder" y "materia", 
y por qué y cómo están
todos subordinados a
la maestría de la mente.

Uno de los viejos maestros herméticos
escribió hace mucho tiempo:

"El que capta la verdad de
la naturaleza mental del universo
está bien avanzado en el sendero
hacia la maestría"

Y estas palabras son tan verdaderas
como en el tiempo en que fueron 
escritas por primera vez.

Sin esta llave maestra,
la maestría es imposible,
y el estudiante llama en vano
a las muchas puertas del templo.

LOS SIETE PRINCIPIOS HERMETICOS


" Los principios de la verdad son siete;
aquel que conoce éstos, con comprensión,
posee la llave mágica ante cuyo toque
todas las puertas del templo 
se abren de repente "

El Kybalion

Los siete principios heméticos,
sobre los que está basada 
toda la filosofía hermética,
son:

I. PRINCIPIO DEL MENTALISMO.
II. PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA.
III. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN.
IV. PRINCIPIO DE POLARIDAD
V. PRINCIPIO DE RITMO.
VI. PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO.
VII. PRINCIPIO DE GENERO.

Quién era Hermes Trimegisto?


Entre los grandes maestros del antiguo Egipto, 
moró una vez uno a quienes los maestros 
aclamaban como “el maestro de maestros”. 

Vivió en Egipto en los primerísimos días. 
Era conocido como “Hermes Trimegistus”.

El fue el padre de la sabiduría oculta; 
el fundador  de la astrología; 
el descubridor de la alquimia.

Los detalles del relato de su vida 
se perdieron en la historia , 
debido al lapso de los años, 
no obstante, la fecha de su residencia en Egipto 
ha sido fijada en los primeros días 
de las más viejas dinastías de Egipto 
– mucho antes de los tiempos de Moisés – 

Las mejores autoridades le consideran 
como un contemporáneo de Abraham, 
y algunas de las tradiciones judías 
llegan a afirmar que Abraham adquirió 
una porción de su conocimiento místico 
a partir de Hermes mismo.

Los egipcios deidificaron a Hermes, 
y le hicieron uno de sus dioses 
bajo el nombre de Troth. 

Años después, la gente de la Grecia antigua, 
también le hizo uno de sus muchos dioses, 
llamándole “Hermes, el dios de la sabiduría”. 

Los egipcios reverenciaron su memoria por muchos siglos, llamándole “el escriba de los dioses”, 
y confiriéndole honoríficamente, su antiguo título: “Trimegistus” 
que significa “el tres veces grande”, 
“el grande más grande", etc.

En todos los países antiguos, 
el nombre de Hermes Trimegistus, 
fue reverenciado, siendo sinónimo el nombre 
con la “fuente de la sabiduría”.

Hoy en día usamos el término “hermético” 
en el sentido de “secreto”, 
“sellado de manera que nada pueda escaparse” 
y esto en razón de que los seguidores de Hermes 
siempre observaron el principio 
del secreto en sus enseñanzas.

No creían en “arrojar perlas entre los puercos”, 
sino más bien se atenían a la enseñanza del tipo 
“leche para los bebés, 
carne para los hombres fuertes”.

Las enseñanzas herméticas han de encontrarse 
en todas las tierras, entre todas las religiones, 
pero nunca identificadas con ningún país en particular, 
ni con ninguna secta religiosa particular.

La enseñanza hermética no se encuentra en los libros, 
en ninguna gran extensión. 
Ha sido transmitida de maestro  a estudiante, 
de iniciado a hierofante, 
de labio a oído.

Cuando fue escrita, su significado fue velado 
en términos de alquimia y astrología, 
de modo que sólo aquellos que poseyesen la clave 
pudieran leerla correctamente. 

Esto se hizo necesario a fin de impedir 
las persecuciones de los teólogos de la Edad Media, 
que combatieron la doctrina secreta con fuego y espada, 
estaca, horca y cruz.


“Donde caen las pisadas del maestro, los oídos de aquellos preparados para su enseñanza se abren de par en par”  
El Kybalion

La Ley



Toda causa tiene su efecto;

todo efecto tiene su causa;

todo sucede de acuerdo con la Ley;

la suerte no es más que un nombre

que se le da a una ley desconocida;

hay mucho planos de causalidad:

nada escapa a la Ley.

Hermes Trimegistro - Las Condiciones de la Obra - IV



Los alquimistas que sólo aplican sus pensamientos

en continuas sublimaciones, destilaciones,

transformaciones y congelaciones;

en extraer de diferentes maneras
los espíritus
y los elixires,
además de muchas otras operaciones

más sutiles que útiles y que se envuelven

en una serie de errores diversos,

esos alquimistas que se martirizan
y atormentan
por sólo placer;
por su propio talento

jamás reflexionarán sobre la simple vía
que reciben de la Naturaleza
y
nunca los iluminará y guiará un rayo de Verdad.

Esta situación demasiado penosa
y trabajosa,
los aleja de la verdad
y les sumerge el espíritu
en apuros
y dificultades, igual a las Sirtes.

La única esperanza que les queda

es buscarse un buen guía y un preceptor fiel

que los saque de estas tinieblas

y los obligue a percibir la pura claridad del sol y de la verdad.


El lenguaje de La Obra Secreta de Hermes Trimegisto, es conciso, cerrado y realmente hermético. El habla de nuestro autor se distingue por una precisión helénica, razón por la cual, el traductor, se ve forzado, a veces, a sacrificar el sentido de la frase con el fin de no deslucir el pensamiento del autor, que nos hace llegar su mensaje desde el siglo XVII.

Hermes Trimegistro - Las Condiciones de la Obra - III



Pedimos que se despojen de sus malas costumbres,
y, en particular,
que procuren desterrar el orgullo,
que consituye la abominación del Cielo
y la puerta del Infierno.
Todos aquellos que se deciden a estudiar
esta doctrina:
que dirijan a Dios ruegos incesantes
multiplique los actos de caridad;
se apeguen poco a las cosas de este mundo;
huyan de la conversación de los otros hombres;
y que se esfuercen por gozar
de una tranquilidad perfecta de espíritu,
a fin de que su mente
pueda razonar más libremente en la soledad.
Y que se apliquen, también,
a valorizar sus esfuerzos,
porque si no son iluminados por un rayo de la luz divina,
jamás penetrarán en los arcanos de la verdad de esta ciencia.

Hermes Trimegistro - Las Condiciones de la Obra - II



No deben en absoluto querer consagrarse

al estudio de esta ciencia

aquellos que ocupan alto puesto

en las funciones públicas y honorarios

ni tampoco los que andan continuamente

lidiando con sus ocupaciones particulares y necesarias.
Esto, porque ella requiere

de la dedicación del hombre entero,

que sea capaz de poseer sólo y exclusivamente a ella.
Y por cierto, una persona no vacila en entregarse
seriamente a asuntos de largo aliento,
cuando tomó el gusto de ellos.

Pués ella hace que desprecie,
como mezquindad,
todo lo que no es ella.

El lenguaje de La Obra Secreta de Hermes Trimegisto, es conciso, cerrado y realmente hermético. El habla de nuestro autor se distingue por una precisión helénica, razón por la cual, el traductor, se ve forzado, a veces, a sacrificar el sentido de la frase con el fin de no deslucir el pensamiento del autor, que nos hace llegar su mensaje desde el siglo XVII.

Hermes Trimegistro - Las Condiciones de la Obra - I


La ciencia de hacer la Piedra Filosofal,
exige un conocimiento perfecto
de las operaciones de la Naturaleza
y del Arte referente a los metales,
su práctica consiste en procurar
os principios de los metales por transformación y,
una vez vueltos estos principios
más perfectos de lo que eran anteriormente,
reunirlos de nuevo, a fin de que,
de esta unión resulte una medicina universal
(simultáneamente) muy apropiada y eficacísima
para el perfeccionamiento de los metales imperfectos;
consiste, además, su práctica,
en proporcionar salud al cuerpo afectado
por cualquier tipo de enfermedad.

El lenguaje de La Obra Secreta de Hermes Trimegisto, es conciso, cerrado y realmente hermético. El habla de nuestro autor se distingue por una precisión helénica, razón por la cual, el traductor, se ve forzado, a veces, a sacrificar el sentido de la frase con el fin de no deslucir el pensamiento del autor, que nos hace llegar su mensaje desde el siglo XVII.


Hermes Trimegistro - Exhortacion - II




El conocimiento y la luz de esta ciencia
son un don de Dios que él revela a quién le place,

por una gracia especial.
Por consiguiente,

quien no tenga el corazón puro,
que no se entregue a este estudio,

así como tampoco aquel

que no se haya desprendido del apego

a las cosas de este mundo
y de todo deseo culpable

y no se haya consagrado eternamente a Dios.


El lenguaje de La Obra Secreta de Hermes Trimegisto, es conciso, cerrado y realmente hermético. El habla de nuestro autor se distingue por una precisión helénica, razón por la cual, el traductor, se ve forzado, a veces, a sacrificar el sentido de la frase con el fin de no deslucir el pensamiento del autor, que nos hace llegar su mensaje desde el siglo XVII.

Hermes Trimegistro - Exhortacion - I



El comienzo de esta Ciencia divina,
consiste en el temor y el respeto a Dios,
mientras que su fin reside en la caridad y el respeto al prójimo.
La mina de oro que ella hace que descubramos
debe ser empleada en donaciones
para los templos y los establecimientos hospitalarios
(xenodochiis)
y para costear misas a fin de que Dios
sea homenajeado por toda la generosidad
que tiene para nosotros.
Debemos, también,
usar ese manantial abundantísimo
para socorrer a nuestra patria
cuando ella es vícitima de alguna calamidad pública,
para rescatar prisioneros y cautivos
y aliviar la miseria de los pobres.


El lenguaje de La Obra Secreta de Hermes Trimegisto, es conciso, cerrado y realmente hermético. El habla de nuestro autor se distingue por una precisión helénica, razón por la cual, el traductor, se ve forzado, a veces, a sacrificar el sentido de la frase con el fin de no deslucir el pensamiento del autor, que nos hace llegar su mensaje desde el siglo XVII.

4º Principio de la Verdad


Todo es doble, todo tiene dos polos;

todo, su par de opuestos:
los semejantes y los antagónicos son lo mismo;
los opuestos son idénticos en naturaleza,
pero diferentes en grado;
los extremos se tocan;
todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.



Bandrui

Bandrui

Entradas populares