Cuando contribuyes con tus dones
y talentos específicos a la totalidad,
cada pieza del rompecabezas de la vida
se pone al lado de otra
para formar un todo perfercto.
Cuáles son tus dones o tus talentos?
Por qué no los comparas y dejas de esconderlos?
Porque todos son necesarios.
Puedes sentir que tienes muchos dones,
o puedes sentir que tienes pocos,
o nada para dar.
Esto último no es así.
Tienes algo propio, único,
que otro no puede dar
y que es algo necesario.
Es tu decisión averiguar qué es y darlo.
Para formar la totalidad
son necesarias muchas piezas distintas.
Se necesita cada tornillo, cada ruedita,
cada resorte para hacer un reloj.
Para hacer el cuerpo perfecto
son necesarios cada órgano,
cada pequeña célula, cada átomo.
Cuando puedas verte como parte del todo,
no desearás retener por más tiempo
lo que tienes para dar.
