Cómo Conozco a Mi " Ser " ?

El Ser es la única vida, eterna,
siempre presente,
más allá de las miles formas de la vida
que están sujetas al nacimiento
y a la muerte.

Sin embargo, el Ser,
no sólo está más allá,
sino también profundamente
dentro de cada forma como su esencia
más íntimamente invisible e indestructible.

Esto significa que es accesible a usted ahora
como su propio ser más profundo,
su verdadera naturaleza.

Pero no busque captarlo con la mente.
No trate de entenderlo.

Usted puede conocerlo
cuando la mente está inmovil.

Cuando usted está presente,
cuando su atención está completa
e intensamente en el Ahora,
se puede sentir el Ser,
pero nunca puede ser
entendido mentalmente.

Recuperar la conciencia del Ser
y permanecer en ese estado de
"sentimiento-realización",
es la iluminación.

Te esperamos en *Bandrui*: https://www.facebook.com/pages/Bandrui/139101262800339

El Fin Del Sufrimiento


Según Buda,
la iluminación es
"el fin del sufrimiento".

No hay nada sobrehumano en esto, cierto?

Por supuesto, como toda definición
es incompleta.

Sólo dice lo que la iluminación no es:

no es sufrimiento.

Pero qué queda cuando ya no hay sufrimiento?

El Buda no habla sobre esto, y su silencio
implica que usted tiene que averiguarlo
por usted mismo.

Usa una definición negativa
para que la mente no la convierta en algo
que se deba creer o en un logro sobrehumano,
una meta que es imposible de alcanzar.

A pesar de esta precaución,
la mayoría de los budistas aún cree
que la iluminación es para el Buda,
no para ellos,
al menos es esta vida.



Febrero 26,

Hay momentos en que lo nuevo
se desarrolla tan gradualmente,
que no eres consciente
de los cambios que están sucediendo,
hasta que súbitamente te das cuenta de que todo ha pasado
sin que tomaras conciencia de ello.

En otros momentos puedes ver
los cambios que están ocurriendo
antes tus ojos,
como se desenvuelven paso a paso.

Luego hay momentos en que las cosas
ocurren de la noche a la mañana,
así como en el invierno cuando te vas a la cama a la noche
y el mundo exterior es normal,
y te despiertas a la mañana
y está todo cubierto de nieve.

No has tenido que hacer nada respecto a elleo
todo ha ocurrido de una manera milagrosa.

Hay muchas formas diferentes
en las que se revelará lo nuevo.

Todo lo que debes hacer
es dejarte llevar
y no resistirte.

El cambio no tiene por qué
ser penoso.

Es inevitable porque nada
puede permanecer igual, y si
miras en tu corazón, te darás cuenta
de que no lo desearías tampoco.




El Globo Aerostático



Antes de acostarnos, nos sentamos al borde de la cama,
espalda recta, pies descalzos sobre el piso
o bien en medio de la cama en posición de Loto
(piernas cruzadas)

Visualizamos un vórtice de luz verde,
brillante, resplandeciente, iridiscente, suave, cristalino,
maleable y elástico.
Lo observamos delante de nosotros, justo "ahí",
a la altura de nuestro entrecejo.

Luego inhalamos de forma suave pero profunda por la naríz.

De pronto el aire se convierte en esa misma energía “verde”,
la vemos entrar por nuestras fosas nasales
y la sentimos cerca de nuestro paladar,
bajando por la garganta y siguiendo hasta llenar nuestros
pulmones y diafragma.

Una vez hemos llenado la base de nuestros pulmones
y diafragma, retenemos por unos tres tiempos
esa cálida energía verde que no deja de brillar
y refrescar nuestros órganos.

Luego comenzamos a exhalar rítmicamente por la boca,
hundiendo nuestro diafragma hasta vaciarlos,
(pulmones y diafragma)
suavemente, en tres tiempos, sin esfuerzo.

Las inhalaciones y exhalaciones son suaves,
rítmicas y reconfortantes.

Las realizamos unas 5 veces para comenzar.
Con cada inhalación “vemos” entrar
el “aire verde resplandeciente y calido”
y acariciar nuestros órganos respiratorios,

Guiamos su trayectoria controlando
cada pequeño paso de su trayecto.

Al exhalar, nos concentramos en nuestra nuca,
cuello y hombros y sentimos como a medida que
vamos soltando el aire, (“todavía” siempre por la boca )
se van aflojando… relajando… y reconfortando.

Podemos también jugar con esta bola de energía verde
“viéndola” correr lentamente de un hombro al otro
pasando sobre nuestra nuca y cervicales y
sintiendo su masaje
suave y cálido reconfortando la zona,

y sobretodo "por cada órgano o zona
que necesitemos sanar".

Ahora sí! Estamos listos para el paso siguiente!

Podemos continuar en la misma posición
o acostarnos preparándonos para el sueño.

En cambio, si intentamos propiciar una meditación,
seguimos sentados, siempre con la espalda recta
(pero sin forzarla) para mantener nuestra columna
y centros energéticos equilibrados.

Visualizamos el globo aerostático,
siempre delante de nosotros,
listo para que soltemos sus amarras.

Observamos sus colores cálidos y vivos.
Es tan lindo! Nos inunda una gratificante sensación de
alegría, felicidad… Amor.

Pasamos revista a los sucesos de nuestro día.
Sobretodo las situaciones que nos generaron
enojos, o penas.
Discusiones, preocupaciones.

Encerramos en un paquetito, ese enojo de hoy,
en la oficina, o en casa,
y lo ponemos dentro del globo.

Encerramos la angustia profunda que nos produjo
una mala noticia o recuerdo repentino, en otro paquetito
y lo ponemos tambien en el globo.

Hacemos lo mismo con cada sentimiento, recuerdo
o pensamiento que nos causa inarmonía.

Cuando finalizamos de cargar el globo con todo ese peso
que nos sacamos de encima,
soltamos amarras,
y lo vemos alejarse, suavemente, se aleja... asciende…
y lo saludamos alegres, con una sonrisa y
no dejamos de mirarlo
hasta que desaparece en el éter.

Con la vista ahora fija en el cielo,
comienzan a aparecer pensamientos, de cualquier tipo.

Simplemente los vemos pasar hacia un lado.

No luchamos contra ellos, dejamos que se disuelvan
y den paso a otros nuevos por surgir,
pero nosotros nos concentramos en nuestra respiración
nos sentimos increíblemente livianos.

Estamos casi flotando! No sentimos el peso de nuestro cuerpo!
Vamos ascendiendo también!

Todo a nuestro alrededor se ve cada vez sustancialmente
más pequeño y nosotros seguimos flotando
pero esta vez,
dentro de una luz inmensamente blanca y cálida
tan resplandeciente como el Sol.

Qué bien se siente! Cuánta calidez! Cuánto Amor!
Desde aquí arriba… se ve todo tan pequeño…
Todo!,
hasta los sentimientos que nos causaron
tanta pena y dolor el día de hoy se ven y se sienten
casi imperceptibles…

Estamos transmutando!

Estamos trascendiendo...

♥

"Amigos" o "Compañeros de Ruta"?


Navegando la red podríamos llegar a encontrar tal vez
más definiciones de “amistad” que de “amor” mismo
y si bien todas conducen
a pensar que un amigo debería ser “único” en su especie
de acuerdo con nuestra tendencia a idealizarlos y sublimarlos,
como pueden algunos jactarse de tener “tantos”?

Realmente pueden tenerse tantos amigos?
No estará faltando una simple palabrita entre amigos,
conocidos, compañeros y familia?

Personalmente nunca concebí la amistad
como la mayoría de la gente.
El simple hecho de rotular a una persona con la etiqueta
de "amigo"
pareciera cargarlo de responsabilidades
y compromisos que no obligatoriamente deberían tener
que afrontar.

Tal parece un amigo está destinado a darnos más
de lo que nosotros mismos podríamos darnos jamás.

Si partimos de la base que la vida en sí misma es
un Camino largo
de aprendizaje a recorrer,
yo prefiero pensar en “compañeros de Camino”
o para utilizar un término más acorde a nuestros tiempos,
“compañeros de ruta”.


Así como en la escuela hemos tenido compañeros de banco
a lo largo
de toda nuestra escolaridad,
también los tenemos en la escuela de la vida.

Los compañeros de clase no necesariamente nos acompañan
hasta
el último día de aprendizaje escolar,
algunos están con nosotros durante un par de cursos
y de pronto no volvemos a cruzarnos y otros, en cambio,
vuelven para terminar la secundaria con nosotros.

Y con todos y de todos, hemos “rescatado” algo,
ni bueno ni malo, sólo “algo”.
No existen lo bueno y lo malo, porque en definitiva de lo “malo”
también se aprende convirtiendo la experiencia en “bueno”.

Siempre resaltamos el hecho de que los verdaderos
amigos nos acompañan
en las buenas y en las malas:

"el ego": siempre con su tendencia a clasificar,
a rotular a etiquetarlo todo.


Por qué debería ser así?, por qué exigir de un amigo
más de lo que nosotros mismos tal vez
podríamos hacer por nosotros mismos?

Después de todo lo que para nosotros sería “las malas”
tal vez para ellos no lo fuera tanto.

Algunos no “están” en esos momentos, simplemente
porque no saben como hacerlo, no saben "cómo estar", 
y si algunos no pueden con su propia vida, porque esperar y exigir que puedan con la nuestra?

Tampoco es muy obvio que puedan estar con nosotros 
en las buenas, en realidad no es muy evidente.

Contrariamente a lo que se piensa,
no todos pueden estar con nosotros en las buenas,
y aquí viene bien citar
a mi respetado Oscar wilde:

“Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo.
Simpatizar con sus éxitos,
requiere de una naturaleza más elevada.”


En mi caso particular, a la gente siempre le extrañó 
que yo tuviera pocos amigos.
Mejor dicho: casi ninguno.

Tengo, en cambio, muchos conocidos, muchos afectos,
muchos compañeros en diferentes tareas, pero amigo amigo…
no sé…
No me termina de pegar la etiqueta, o por lo menos,
no la etiqueta de uso común.

En cambio he tenido y tengo innumerable cantidad
de “compañeros de ruta”.

Algunos estuvieron mucho tiempo recorriendo Camino a mi lado,
otros apenas meses.

Algunos llegaron en momentos cruciales,
otros llegaron de pronto
y al cabo de algunas horas
ya sentía como si nos conociéramos de toda la vida.

Otros llegaron simplemente mientras “hacía turismo”
Caminando relajadamente y observando el paisaje
a los cuatro lados de mi Camino.

Algunos compartieron determinados momentos.
Con algunos reí mucho y con otros también lloré pero 
de ningún modo significó que debieran seguir
incondicionalmente a mi lado
hasta mi último paso por esta vida.

Algunos de pronto tomaron otro rumbo en una bifurcación
y no volvieron a asomar ni para decir “hola”.
Pero lo acepté.
Los extrañé, no lo niego, pero comprendí que
su “calzado simplemente
no era apto para el suelo de mi Camino”.

Si la meta final es recorrer nuestro propio Camino
y llegar a Destino,
es perfectamente comprensible que
en algún punto de nuestro recorrido
nuestros compañeros de ruta deban girar en otra dirección
para seguir su propia senda y llegar a Destino.

Por eso me pregunto, qué es la amistad?
O qué se entiende por amistad?

Se pueden compartir momentos a cada instante con gente

que uno apenas conoce y pasarlo de lo mejor.
También se le puede tender la mano
a desconocidos e incluso recibir ayuda de la gente 
menos esperada y no necesariamente de un “amigo”.

“Un amigo es aquel con quién se puede pensar en voz alta”.
“Una amistad que terminó, nunca existió” Y cómo se “piensa” en voz alta? Y cómo se termina una amistad?

Con qué derecho podemos pretender que alguien pase su vida
pegado a nosotros? Tan egoístas podemos ser?
Entonces “amistad” = “egoísmo”?
Pienso que uno pone en un amigo las expectativas de lo que
carecen sus lazos familiares: padres, hermanos e incluso parejas,
por eso los idealizamos intentando "darles forma"
adjudicándoles todas las cualidades que nosotros mismos
fabricamos para ellos (o para nosotros?)

Hasta que un día descubrimos que ése amigo tiene un alma
y un corazón
como cualquiera de nosotros,
(y también un ego claro), y que no es
en modo alguno el "modelo" que nosotros mismos
diseñamos para
“nosotros mismos”, y entonces, de pronto…
“se terminó la amistad”.

Y nos desilusionamos… y lloramos… y dolemos…

Pero… “de quién es la culpa?” (si de buscar culpables se trata),
de nuestro “amigo”,
o de nosotros mismos? Quién nos garantizó que podrían darnos todo lo que sólo nosotros mismos esperábamos de ellos? 

Y por qué tener un amigo para "esperar algo"?
“Si tienes muchos amigos, significa que eres muy buena persona” o“que tienes un corazón muy grande”.

Si una “muy buena persona” es una persona
que tiene “muchos amigos”, invariablemente la definición
de la palabra “persona” se reduciría a:


“Persona = ser que tiene un amigo”,
pero si todavía es discutible el significado de un amigo,
entonces las “personas” estaríamos perdidas!?

Y encima algunas tendrían un corazón tan “pequeño”
que no podrían subsistir!!


Yo no tengo amigos, por eso tal parece,
no debería ser una persona,

y si tuviera por lo menos uno, mi corazón sería tan chiquito,
que no estaría viva para escribir esto ahora!
(por supuesto entiendo que el “corazón grande"
no tiene que ver con el tamaño físico!
Utilizo la expresión para agregar humor a mi texto!)


Pero en cambio he tenido y tengo incontables
“compañeros de ruta”,

algunos estuvieron a mi lado lo que “un giro en una curva”,
otros sacaron pasaje de ida y tal vez no vuelva a verlos.
Otros viajaron con pasajes abiertos dispuestos a regresar
en algún momento.


Y algunos simplemente siguen caminando a mi lado,
como peregrinos hacia el Sol,
apoyándonos unos a otros, alumbrando nuestros pasos 

cuando a nuestras linternas se les “están acabando las baterías”,
o alimentando nuestros espíritus cuando “nuestras viandas
“parecen” haberse vaciado”.

O simplemente recordándonos unos a otros, “quiénes somos”,
“a qué hemos venido” y “hacia a dónde vamos”…

* Iluminación *

La palabra iluminación
evoca la idea de un logro sobrehumano
y el ego quiere conservar las cosas así,
pero es simplemente el estado natural
de sentir la unidad con el Ser.

Es un estado de conexión con algo
inconmesurable e indestructible,
algo que casi paradójicamente,
es esencialmente usted,
y sin embargo
es mucho más grande que usted.

Es encontrar su verdadera naturaleza
más allá del nombre y de la forma.

La incapacidad de sentir esa conexión
da lugar a la ilusión de la separación,
de usted mismo y del mundo que lo rodea.

Entonces usted se percibe a sí mismo,
consciente o inconscientemente,
como un fragmento aislado.

Surge el miedo y el conflicto interior y exterior
se vuelve la norma.

Te esperamos en *Bandrui*: https://www.facebook.com/pages/Bandrui/139101262800339



Bandrui

Bandrui

Entradas populares